La línea que sigo, para la empresa en la que trabajo, tiene previsto un aumento en los volúmenes de producción, lo que conlleva la contratación de nuevo personal. Así que estoy entrevistando nenes de 19/20 años (todavía me asombro al ver 36 millones en el DNI, pero más me choca suponer que esa gente pudo nacer mientras yo estaba en Villa Carlos Paz, en mi viaje de séptimo grado), pero se me hace muy difícil filtrar, por un error humano de mi parte, debido a varios motivos:
• La planta está situada en el conurbano bonaerense y se busca gente de la zona; algunos de ellos tuvieron que dejar su formación por falta de plata para abonar los cursos, o bien porque tenía que trabajar y no podía cumplir con una materia que requería una gran cantidad de prácticos fuera del horario de cursada.
• Como dije arriba, son nenes con poca experiencia, pero con poca proyección para darle un rumbo a su vida; en algunos casos, al preguntar sus intereses o pasatiempos te contestan lisa y llanamente “no hago muchas cosas productivas, veo tele, salgo con amigos”.
• Quien pensaste que podía ser un prospecto, porque pese a aspirar a operario de línea asiste a la entrevista con traje, en la mitad de la reunión grupal, lo ves mandando un mensajito de texto con una sonrisa dibujada en la cara… OUT!
• La evaluación, como siempre, requiere tener el suficiente ojo para descubrir la actitud y la aptitud de la persona para desarrollarse en el entorno laboral y con la tarea en cuestión, pero parece ser que hay una polarización en la juventud, por la que o bien son muy tímidos y sus pares se lo comerían crudo, o son muy cocoritas y tendrían conflicto con su supervisor. Asimismo, me pasó de considerar apta una persona con experiencia en línea de producción, que demostró ser incapaz de mantener la atención suficiente para colocar seis tornillos (es literal, no metafórico).
Definitivamente es un trabajo complicado, sin mencionar que las condiciones que ofrece la empresa no permiten aspirar a gente de mayor capacidad/pretensiones, por lo que los últimos días vi más curriculums que mails y conocí más gente que si hubiese ido a la 3° Convencion de Batmanes del Mercosur.
• La planta está situada en el conurbano bonaerense y se busca gente de la zona; algunos de ellos tuvieron que dejar su formación por falta de plata para abonar los cursos, o bien porque tenía que trabajar y no podía cumplir con una materia que requería una gran cantidad de prácticos fuera del horario de cursada.
• Como dije arriba, son nenes con poca experiencia, pero con poca proyección para darle un rumbo a su vida; en algunos casos, al preguntar sus intereses o pasatiempos te contestan lisa y llanamente “no hago muchas cosas productivas, veo tele, salgo con amigos”.
• Quien pensaste que podía ser un prospecto, porque pese a aspirar a operario de línea asiste a la entrevista con traje, en la mitad de la reunión grupal, lo ves mandando un mensajito de texto con una sonrisa dibujada en la cara… OUT!
• La evaluación, como siempre, requiere tener el suficiente ojo para descubrir la actitud y la aptitud de la persona para desarrollarse en el entorno laboral y con la tarea en cuestión, pero parece ser que hay una polarización en la juventud, por la que o bien son muy tímidos y sus pares se lo comerían crudo, o son muy cocoritas y tendrían conflicto con su supervisor. Asimismo, me pasó de considerar apta una persona con experiencia en línea de producción, que demostró ser incapaz de mantener la atención suficiente para colocar seis tornillos (es literal, no metafórico).
Definitivamente es un trabajo complicado, sin mencionar que las condiciones que ofrece la empresa no permiten aspirar a gente de mayor capacidad/pretensiones, por lo que los últimos días vi más curriculums que mails y conocí más gente que si hubiese ido a la 3° Convencion de Batmanes del Mercosur.








