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miércoles, 21 de julio de 2010

O-tra oportú-ni-da'!

Otra vez está mi hermano en BsAs; esta vez arrancó con el pie derecho: Me llamó (desde mi casa) para preguntarme cuándo tenía libre para vernos. Claro, ambos estamos con muchas cosas. Él con la feria, tiene hasta las 22:00 como mínimo; yo con el trabajo y la escuela, mejor ni les cuento. Así que acordamos para encontrarnos el sábado para cenar.

Es extraño que, viviendo bajo el mismo techo, tengamos que coordinar de esa manera una cena. Me hace pensar qué tiempo podría dedicarle a una pareja o, mejor dicho, a qué horarios debería atenerse quien decidiera (sigo sumando contras) estar conmigo...

martes, 20 de julio de 2010

Mamitis

Hoy hablaba con mi amiga Frida y me contaba que su primogénito está aprendiendo a caminar y que, junto con sus primeros pasos, también está teniendo sus primeros porrazos.
Hablando de cómo esos golpes son más preocupación para los padres, que corren buscando hielo, se desesperan con los llantos de susto (sorpresa supongo) de los chicos y ruegan porque no se hayan roto la crisma (me encanta esa palabra, que ya nadie usa) o la mollerita todavía en etapa de solidificación, más que para los hijos que, a los 3 minutos y pasado el susto, ya estan corriendo de nuevo y jugando con la hasta entonces ignorada ley de gravitación.
Pero ni bien mencionó cómo ella corría buscando hielo para socorrer a su hijo, vino inmediatamente a mi memoria un recuerdo, tan patente, que transmitió toda la fuerza y las sensaciones (subjetivadas, claro) de lo que viví hace fácil unos 25 años:
Me acuerdo del bidet blanco con grifería de porcelana, de esos vieeeejos que ya deben estar tan extintos como los dinosaurios, sobre el que me paraba para colgar la toalla de baño. A mis seis años, mis papás eran gigantes que llegaban a lugares cercanos al cielo, y yo tenía que auxiliarme de todo tipo de suplementos para alcanzarlos. La cosa es que, en uno de esos intentos, todavía mojado del baño e inconciente del peligro, me trepé al bidet y tan rápido como me quise levantar, me caí golpeándome la cabeza contra la bañadera de acero enlozado. Acto seguido, no sé bien si mi llanto, el ruido del golpe, o ambos, trajeron a mi mamá a ver qué pasaba.
Con la tranquilidad de la madre que ya vivió esas corridas con el primero, en lugar de llamar al médico, gritar desaforada "llamen al 911" o desmayarse, fue tranquila a buscar un cuchillo de manteca, volvió donde estaba yo, todavía tirado, mojó el cuchillo bajo la canilla y lo empezó a frotar sobre la frente, diciéndome que no pasaba nada y que ya estaba...
Dije que el recuerdo vino con todas las sensaciones; recordé el frío del cuchillo sobre la frente, que con cada contacto me hacía inspirar en sollozo; me acuerdo el vapor en el baño y el calor bastante sofocante que sentía en ese momento; pero sobretodo, me acuerdo de la tranquilidad y la seguridad que sentía en los brazos de mi mamá, sabiendo que ya estaba todo bien, sólo porque ella me lo decía.
A veces, siento que necesito esa tranquilidad. La seguridad en los brazos de alguien que me diga que ya pasó y que todo va a estar bien. A veces siento que tengo un chichón de porquerías y necesito me pasen el cuchillo de manteca, para deshincharlo.

Fichero

Le metieron tantas, pero tantas fichas a esta película, que no veo la hora que se estrene para ir a verla al cine.
Realmente, gracias a Fanático y a los avances de la tecnología internética, hoy por hoy filtro muchísimo la cantidad de películas que son dignas de ver en cine; más por poner en la balanza el gasto de tiempo y dinero que implica, contra la ventaja en sonido e imagen.
Pero principalmente por el director y también por la suma de actorazos en el reparto, esta es una obligada del cine, que de la que estoy esquivando cada reseña o comentario, cual final de lost, para no perder ni un cachito de la sorpresa. En algún lado, incluso, la mencionaban como DEMASIADO INTELIGENTE PARA EL PUBLICO!!!
Así que a partir del 29/7 se desvelará el misterio y sabremos si tanta expectativa está justificada.
Yo, cebado? Naaaah...

lunes, 19 de julio de 2010

Pachanga

Pensé en cambiar el título, porque de entrada ya se me iban a notar los años (o la poca noche), pero preferí deljarlo, porque es acorde a la joda que tuve el sábado por la noche.
Resulta que se festejaron los 53 años de la fundación del Centro Cultural y se armó un brindis, con cena incluida y se pensaba rematar con baile. Pero como e costumbre, estaban el mismo sábado a la noche intentando encontrar música que se pudiera bailar, descartando el regaetton y la cumbia villera por cuestiones obvias al foro.
Ante semejante fracaso, pudiendo solo rescatar rock de los '80 y salsa, acudimos al plan B: KARAOKE.
Creo haber comentado antes que soy tímido, o al menos hasta entrar en confianza. Lógicamente, en un lugar donde estoy hace 9 años y donde me conoce más gente de la que yo conozco, tengo la obligación de ser punta de lanza; así que al grito desaforado de "Hacelo por mi" de A77aque, arranqué la velada en la que nos divertimos cantando, bailando, conociendo gente y destapando algunos personajes de perfil bajo, que terminaron imitando a LuisMi o cantando Abba tímidamente.
Un muy ameno sábado en el que me divertí muchísimo, excepto por una sombra que me viene persiguiendo hace un par de semanas... una duda que está creciendo en mi y no encuentro la oportunidad de combatir con la decisión. Por eso, como una forma de ir juntando fuerzas,  a modo de forma mental que en algún momento y por alineación planetaria u otro tipo de elemento mágico que determine las condiciones necesarias; a vos te digo: Ya me voy a animar a decirte qué me pasa con vos, a ver si entre los dos lo descubrimos.
Y si... la valentía tiene un límite.

I Try...

Games, changes and fears
When will they go from here
When will they stop
I believe that fate has brought us here
And we should be together
But we're not
I play it off but I'm dreamin of you
I'll keep it cool but I'm fiendin.
I try to say goodbye and I choke
I try to walk away and I stumble
Though I try to hide it it's clear
My world crumbles when you are not near


I may appear to be free
But I'm just a prisoner of your love
I may seem alright and smile when you leave
But my smiles are just a front
I play it off but I'm dreamin of you
I'll keep my cool but I'm fiendin
I try to say goodbye and I choke
I try to walk away and I stumble
Though I try to hide it it's clear
My world crumbles when you are not near

Here is my confession
May I be your possesion
Boy I need your touch
Your love kisses and such
With all my might I try
But this I can't deny
I play it off but im dreamin of you
I'll keep my cool but I'm fiendin
I try to say good bye and I choke
I try to walk away and I stumble
Though I try to hide it it's clear
My world crumbles when you are not near 

                                   Macy Grey 

viernes, 16 de julio de 2010

Broken

Me acuerdo que de chico era muy bardero, pero sin maldad; pispireta, si le quieren decir. Con mi hermano éramos muy activos, como chicos que se llevan solo 1 1/2 años y que pasan casi todo el tiempo juntos. Ese amor-odio, por el cual hacen cosas juntos hasta el hartazgo y que terminan peleándose o revoleándose cosas y rompindo algún florero o adorno de la madre.
En esos tiempos, las cosas rotas se volvían a armar como fuera posible, pegando con la gotita, poxiran o plasticola los pedazos para que no se note y actuando con el mayor disimulo. Pero siempre, reitero, SIEMPRE mi mamá se daba cuenta. Lejos de esta era informática en la que los dispositivos de vigilancia y cámaras filmadoras del tamaño de un botón o disfrazadas en el moño de un osito de peluche, salen más baratos que un celular, creíamos que la vista aguda o incluso un sexto sentido de nuestra mamá, le permitía enterarse de cada objeto restaurado, mientras la memoria del hecho todavía estaba lo suficientemente fresca en nuestra cabeza, para saber a qué respondía su rugido por nuestros nombres.
Lo que no sabíamos en nuestra ingenuidad es que esa restauración, lejos de volverlo al estado original o siquiera parecido, quedaba llena de dedos con pegamento, grietas groseramente visibles y esmaltes saltados, dejando el material al desnudo.

El fin de semana estuvo mi hermano en Buenos Aires, porque vino a una feria de productos regionales. Las cosas no quedaron bien la última vez que se fue, por las típicas razones que alejan a cualquier familiar: La plata, que termina carcomiendo y revolviendo la mierda que se va sedimentando por la tranquilidad de la distancia y el poco tiempo que se comparte en las esporádicas visitas.
Si bien los dos actuamos con tranquilidad y evitamos hacer mención al tema, quizás como una forma de intentar volver a una relacion fraternal, comimos un par de veces juntos, miramos un poco la tele, pero por la cantidad de actividades que ambos tuvimos, no nos pudimos (quisimos?) dedicar mucho tiempo.
Sin embargo, creo que, como cuando eramos chicos, rompimos algo de la vieja; y por más que queramos arreglarlo, hay partes que quedaron abajo de algún mueble o esmalte que se saltó y probablemente no podamos cubrir con la gotita.
Espero el tiempo cure las heridas, aunque la cicatriz, va a quedar por mucho tiempo.

Un gran paso

Un poco retrasado, y con paso inconstante, pero creo que voy en buen camino a la superacion de una de mis frustraciones.
Sé que es normal y culturalmente correcto terminar una carrera universitaria. Sé que en el ámbito en que me muevo es incluso más importante y, actualmente, me estoy encontrando con la limitación de marcar como "universitario incompleto - abandono" en cuanto currículum y buscador de empleos encuentro, lo que evidentemente hace que haya otros candidatos "más aptos" o al menos con mejores prospectos que yo, al menos en lo académico.
Sin embargo, ayer mientras iba a la fábrica con el director industrial (jefe de mi jefa), se planteó una charla interesante:

DB: ... y me di media vuelta y me mandé a mudar. Después me pidió perdón, pero me quedé pensando eso y me amargué toda la noche.
AS: Pero hiciste bien. Te basurea y no corresponde.
DB: SI, pero más allá de eso, me quedé mal. A la noche fui a comer con mi hijo y me decía "reite un poco" y yo estaba con cara de orto que no podía más. Mientras, veia cómo un mozo (que debe ganar dos lucas) se cagaba de risa atendiendo unas chicas: que "cómo estamos"; que "qué les recomiendo"; que chiste va, chiste viene, y el tipo era feliz!!!
AS: Si, pero vos no serías feliz haciendo lo que hace él, porque estás acostumbrado a este ámbito, a dirigir, a resolver, al control.
DB: Si, pero eso después se transforma en problemas en mi vida; del 100% de mi tiempo, el 70% lo paso en la fábrica y el otro 30% lo intento pasar con mi familia, pero los quilombos te traspasan.
AS: Bueno, ese es mi planteo, yo tengo el laburo como un medio y no un objetivo. Tengo la escuela, mis cosas y quiero mantenerlas. Entonces, quiero dedicar mi vida y mi esfuerzo al avance en lo profesional, recibirme, aumentar las responsabilidades y que eso después me absorba cualquier disponibilidad para dedicarme a lo que realmente me importa? Debería cambiar profesión por vocación?! - Esa respuesta ya la sabía, pero se la hice igual para que él se la respondiera -
DB: Ah, eso es cierto, no hay vida más aburrida que la mía!

Después de esa charla, me vi un poco más ubicado, más en mi centro y hasta sentí lástima por mi jefe. Me pregunté cuántos están toda su vida intentando llegar a algo que, cuando llegan, no lo quieren más. Después pensé si no todo lo que hacemos tiene esa finalidad. Si cuando nos enamoramos de alguien, es la propia concrecion del amor la que empieza a derrumbar el castillo de cristal que hubimos construido con esfuerzo, dedicación y noches desveladas pensando en esa semi-diosa a la que creíamos inalcanzable.
Pensé varias cosas, hasta que llegamos a la fábrica y me volví a imbuir en el trabajo cotidiano. Pero con un poquito más de certeza, un poquito más tranquilo y contento, de saber la dirección en la que va mi barca.
 

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