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martes, 9 de noviembre de 2010

Yerrar sin errar

Leyendo este posteo en el blog de Ro, me vinieron a la mente de un par de recuerdos de hace un tiempo. Por asociación, primero recordé un viaje que hice en bici por el sur, con tres amigos. Allá por 1999, cuando mis responsabilidades se limitaban a mi trabajo (una pasantía de 4 horas) y la facultad, cuando llegaba el verano podía disfrutar de unas relajadas vacaciones, como hacer el circuito siete lagos en bici. Claro, el físico también acompañaba, cosa que el sedentarismo y los desayunos de la oficina insisten en desvirtuar.
Fueron siete días en los que recorrimos un promedio de 60 km/día, algunos con el sol en la cabeza y otros con la lluvia desde arriba y salpicando desde abajo, con la rueda del compañero de adelante; algunos sobre la ruta y otros sobre ripio y en pendiente de 30°.
Fue una excelente experiencia que se vio coartada por inconvenientes en dos de los cuatro, debiendo volver a BsAs, no sin antes prometernos volver a completarlo. Las cosas de la vida hicieron que ya ninguno de los cuatro nos hablemos entre nosotros, pero mis ganas de terminarlo siguen estando... por ahí en auto :S .

Buscando alguna foto que ilustre mi recuerdo, me encontré con las fotos de otro viaje que hice con motivo del casorio de mi hermano en Neuquén, después del cual aproveché para ir a recorrer la cordillera patagónica con Radesha, mi tutú. Así que a falta de foto digital del primer viaje (prometo conseguir), muestro un par del segundo, palpitando el verano que se viene y la nueva aventura que pueda surgir.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Más allá de la situación actual que no es nada graciosa, la nota de color la da el hecho que cada uno de los doctores que vi el fin de semana me preguntaba si era normal la cara de Tronquito o si se le notaban signos de desconcierto o sufrimiento ...
No entiendo por qué lo preguntaban. Será su cara de desorbitado (normal), su oreja semi caída (normal) o su atención a absolutamente todo, por más que no pueda ir a buscarlo?
Qué opinión les merece la foto? Hay loquero de animales?

I'm back!

Si es que alguna vez me fui, he regresado. Después de unos días complicados escribo, a modo de titulares, los principales eventos de los últimos días:
  • Visita al veterinario, Tronquito con movilidad reducida. Queda internado en observación con un cuadro nada bueno.
  • Entrevista de trabajo: después de esperar una hora en recepción, me levanto y me voy. No estaba en condiciones de empezar una entrevista con magna calentura y si así me valoran antes de empezar a trabajar, me imagino una vez adentro.
  • El perrito nuevo, Junior, desaparecido. Fácil viene, fácil se va y de cualquier forma no había onda con Tronquito.
  • Maratón de clases el sábado, terminando a las 21:30 para ir a buscar a Tronquito que le dieron el alta, exactamente igual que como entró; incertidumbre total. La única diferencia fueron los $600,- menos en mi billetera.
  • Domingo de series, entre la nueva temporada de "2 y 1/2 men" y la nueva serie "The Walking Dead", que es excelente. Se colaba cada capítulo con panqueques con dulce de leche y alguna porción de pizza, según el horario.
La verdad, no veo la hora que llegue fin de año... aunque por ahora, me conformo con el feriado del 22!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tuesday I'm in love!

Una velada exquisita, donde todos los demás desaparecieron y quedé solo con ella. Su voz, fuerte pero delicada a la vez, tenía toda mi atención y cada una de sus palabras me hacían sonreir. Cada movimiento de sus manos y su cuerpo eran examinados por mi, para recordarla en su ausencia. Una humildad, por no decir timidez, la mostraba frágil en cada silencio (entre temas) y me hacía morir de ternura al verla.
El único problema es que no sólo yo, sino tambien otras 3000 personas en el Gran Rex habrán sentido algo similar en el recital de Corinne Bailey Rae al que fui anoche.
Las imágenes y el audio que grabé no son la mejor calidad, porque me olvidé la cámara (sin comentarios) y usé el celular; así que habrá que conformarse con lo que hay y recordar lo mejor posible lo vivido.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Herencia

Ultima entrada, creo, por hoy.
Ayer, entre la tele vacía que me abstrajo cual chupete electrónico (así le decía mi viejo), encontré en Canal7 una peli argentina llamada HERENCIA. No puedo acotar más que la buena reseña que hace el vínculo que pegué, al decir que "la historia es siempre cautivante y pese a su simpleza no deja de ser profunda".
Rita Cortese, que no me gustaba mucho en las tiras diarias en que la vi, me se cargó la peli al hombro; el resto de los personajes simplemente acompaña, pero como un complemento justo y necesario, incluyendo a Julieta Diaz que no deja de ser exquisita sea en calzas, jeans o vestido de gala.
Cortita y al pie: Cine Nacional para recomendar.

Reminder

¿Se acuerdan de esta peli?
Se estrena este jueves...

Junior - El 5° Elemento

Como si fuéramos pocos, se agrandó la familia.
El viernes a la noche, cuando llegué a casa de una larga jornada, estaba un poco preocupado por la tormenta o, mejor dicho, por Tronquito que queda afuera en el patio externo. Dejo el auto en la calle y cuando estoy entrando, siento de atras un sollozo. Al darme vuelta veo un perrito blanco (se le veía el blanco debajo de todo el barro), empapado y asustado, pero decidido a entrar.
Agarro a Tronquito porque pensaba que se lo iba a comer crudo y dejo al perrito afuera que, o bien es de otra persona o es de la calle y estaría curtido. Cierro la puerta de reja, que claro tiene perfiles cuadrados de 1cm de lado, separado por 10cm entre sí y, ni bien llego a la puerta de madera, me encuentro al perro adentro!
Una vez más intento llevarlo afuera, pensando que iba a correr más riesgo adentro con Tronquito que afuera y cual deja vú cierro la puerta y detrás mío vuelve a aparecer.
Los dejé a ambos en el patio, si bien Tronquito estaba inquieto, el chiquito comió algo de balanceado y se acostó hecho un bollito. Cada tanto se lo veía a Tronquito literalmente pegándole con la pata, como diciéndole que esa era su cama y que debía irse a otro lado, pero sin resultados.
Pasó la noche, al otro día temprano me fui al seminario de Tai Chi, despues tuve clases y finalmente a las 21:00 llegué a casa y todavía estaba ahí (considerando que pasa por entre las rejas, había chances que se hubiera ido), así que les dí de comer y pasó la segunda noche en casa.
El domingo, ya más cómodo que cualquiera de los otros habitantes, incluyéndome, lo saqué a pasear y se quedaba al lado mío, sin necesitar correa. Es evidente que no es callejero, por cómo se maneja y cómo se mueve, así que espero que el dueño lo reclame, considerando que hace un año se me escapó Tronquito y sufrí mucho pensandoq ue no lo volvería a ver.
Por ahora, se queda en casa temporalmente, hasta que aparezca su amo. Con Junior (como lo he dado en llamar) se suma el quinto elemento en la familia. Lo que me preocupa es que cada vez son más mascotas y yo sigo siendo el único humano; tengo miedo que un día me digan la verdad, que la mascota soy yo y estoy para servirles...!
 

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